Todos alguna vez hemos querido saber cómo era que lucíamos, así que recurríamos al espejo para vernos. Yo siempre, desde pequeño, me preguntaba: ¿quién es esa persona que está detrás de aquel espejo? ¿soy realmente yo? ¿es otra persona que se parece a mí? ¿es una puerta hacia otra dimensión?

Aunque tenía muchas teorías en mi mente, nunca llegué a pensar en la más aceptada por los científicos y religiosos. La teoria que indica que, lo que vemos detrás del espejo, es nuestra alma, se dice que la podemos ver, que podemos ver nuestro espíritu a través del espejo.
También se dice que... si pronuncias debidamente el nombre de una persona frente a un espejo, podrás ver que aspecto tendrá esa persona cuando sea mayor.

Se dice también que - al ser nuestra alma la que vemos -, cuando un espejo se rompe, y alguien se está mirando en él, su alma tarda siete años en curarse. De ahí nace la superstición de siete años de mala suerte por romper un espejo. Una superstición que pudo hacerse más fuerte porque, al principio, los espejos eran muy caros.

Existen muchas leyendas urbanas que cuentan que si pronuncias el nombre de una persona un número determinado de veces frente a un espejo, el alma de esta persona se liberará y podrá anda libremente por el mundo terrenal. Esto es. siempre y cuando, aquella persona haya muerto violentamente y, por consiguiente, frente a un espejo.

Leyendas Urbanas:

  1. La leyenda de Verónica: La leyenda de Verónica no tiene una historia de introducción, en la cual se nos explique quién fue Verónica. Lo que se sabe es que se la puede atraer con un ritual. Siempre frente a un espejo y con un libro sagrado (mayormente la Biblia) y unas tijeras.
    Mayormente la gente realiza este ritual para preguntar cómo les irá en el dinero y el amor. Pero lo que ocurre más tarde, es que Verónica siempre mata a quien la invoca. Siempre lo hace con un arma blanca (cuchillos o tijeras que se encuentren en su cercanía), y las clava en el ojo o la garganta de la persona.
    Se suele cambiarle de nombre a tales como Micaela o Carolina.
    Lo poco que se conoce de la leyenda de su orígen son datos muy escasos. Se dice que fue una chica que murió en la pubertad realizando una sesión de Ouija. Pero otras fuentes indican que es la hija de Lucifer.
  2. Blody Mary: Esta historia viene de EE.UU. Una leyenda protagonizada por Mary Worth.
    Una de las dos versiones dice que Mary era una chica quinceañera muy hermosa y vanidosa. El centro de su vanidad era su hermoso y largo cabello, el cual se cepillaba cien veces antes de irse a dormir cada noche.
    Uno de esos días, los compañeros de Mary decidieron jugarle una broma, así que un hombre (no se sabe cual es su nombre) se escondió en el armario que quedaba detrás del espejo frente al que Mary se cepillaba el cabello todas las noches y, esa noche, salió del armario, le tapó la boca, y le cortó todo el cabello.
    Mary no soportaba verse fea, así que, pasados unos días, se suicidó frente a su espejo.
    Se dice que para invocarla, tienes que prender tres velas, pararte frente a un espejo, cepillarte cien veces el cabello al igual que lo hacía ella y al terminar pronunciar Blody Mary.
    La segunda leyenda cuenta que Mary era una chica muy enferma y que en ese tiempo, no tenía cura. Su padre era el doctor, que después de que Mary haya pasado cuatro dias en coma, la enterró en el patio se su casa. Le amarró a la muñeca un hilo que iba unido a una campana. El padre se fue a dormir, y encontró al campana tirada. Cuando abrió la tumba de su hija vio que sus manos estaba llenas de sangre, y que sus dedos no tenían uñas. Después de haber llorado un buen rato, vio que las uñas de su hija estaban incrustadas en el ataúd en muestra de rasguños. Se cree que para invocar a Mary, tienes que pararte frente a un espejo, prender tres velas, dar tres vueltas y, mientras lo haces, pronunciar Blody Mary tres veces.