Los estigmas - provenientes del griego stigma que significa marca - son las llagas que nos aparecen en las manos, pies, costados, y rostro parecidas a las heridas de Cristo en su crucifixión. Casi siempre en personas devotas cristianas, personas que entregan su vida entera a la devoción espiritual y que quisieran sufrir lo mismo que sufrió Cristo crucificado.
Las diversas confesiones cristianas confiesan que estos llamados "estigmas" pueden ser o bien un don de Dios, o también una intervención diabólica tan solo causada para crear daño y sufrimiento en una persona.
Se conocen 250 casos de santos y beatos que han sido portadores de estigmas, visibles o no, sangrientos o limpios, permanentes o no. Y, según la Iglesia Católica los estigmas invisibles pueden producir tanto dolor como los visibles.
El tipo de heridas que representan la Pasión de Jesús son los siguientes:
- En manos o muñecas, causadas por las estacas.
- En los pies, igualmente causadas por las estacas.
- En la cabeza, causadas por la corona de espinas.
- En la espalda, causadas por el Látigo de la Flagelación.
- En un costado, causadas por las lanzas.
Aunque se considera a San Francisco de Asis como el promer estigmatizado, no fué así. Las primera persona que sufrió de estigmas fué la beata María de Oignies (1177 - 1213), que por ser poco concocida ha sido pasada inadvertida.
Ha habido igualmente casos falsos de estigmas. Tales como el de Magdalena de la Cruz (1487 - 1560) quien admitió su propio fraude. Magdalena, se hizo célebre en toda España por haber pronosticado la victoria de la Batalla de Pavía (1525).
Magdalena de la Cruz compareció en solemne auto de fé, el 3 de mayo de 1546 y confesó haber simulado un sinnúmero de arrobamientos y milagros. Los inquisidores de Córdoba, le conmutaron la pena de muerte en la hoguera y optaron por recluir a Magdalena con una cadena perpetua en un Convento de Andújar.
La Iglesia ha determinado algunos criterios para determinar la validez de los estigmas:
- Las llagas deben estar localizadas en los lugares de las cinco llagas de Cristo.
- No se infectan.
- Aparecen inadvertidamente en el cuerpo mientras la persona se encuentra en un estado de plenitud máxima.
- No se curan mediante las medicinas.
- Sangran abundantemente y por largos periodos de tiempo.
- Estan acompañadas tanto de dolor físico como moral.
- No se pueden explicar por causantes naturales.
Aquí se explican algunos de los casos más célebres de estigmatización:
* Santo Padre Pío de Pietrelcina: La mañana del viernes 20 de septiembre de 1918 rezando delante del crucifijo de la Iglesia, recibió los estigmas, que quedaron abiertos y sangrantes por más de medio siglo.
* Santa Rita: Este caso es realmente sorprendente ya uqe las heridas de su frente, además de presentar sangre, presentaban pus y despedían un olor nauseabundo y luego se convirtió en un nido de gusanos blancos. Pasó sola mucho tiempo ya que las hermanas del convento huían de ella con tan ver el aspecto de su frente. Solamente salía al público para comulgar.

1 comentario
Adriana 27 feb 2010 | 09:02 AM
Despues de leer el post me fui a ver unas fotos del padre Pio creo que -otra vez- no fue una buena idea :P la proxima te cobro
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