El Anticristo es un ser antagonista de Jesus. Se lo relaciona con el número de la bestia 666.
Solamente en la carta del apóstol Juan, se lo menciona diciendo que será el que ponga fin a nuestro días.

Según las creencias cristianas el Anticristo aparecerá en la forma de un hombre controlado por Satanás, el enemigo supremo personal de Dios. Será la maldad encarnada en un hombre. Se le dan diversos nombres como el Hombre de Pecado, Hijo de la Perdición, la Bestia (según una equivalencia entre este personaje del Apocalipsis y el Anticristo), la Abominación Desoladora, etc.

Su aparición, según las explicaciones ad hoc del fundamentalismo cristiano, se deberá a diversos factores como un auge mundial sin precedentes en materia de ocultismo, decadencia en la moral y los valores. Posteriormente perseguirá a aquellos que hayan sido dejados atrás en el Rapto de la Iglesia y que reciban la salvación de Jesucristo, en un periodo llamado «La Gran Tribulación», que será igualmente de proporciones siniestras y finalmente impondrá la Marca de la Bestia (el 666) (de nuevo, siguiendo el lenguaje simbólico del Apocalipsis). Algunos pasajes de la Biblia (véase Ezequiel) menciona a "Magog", zona ocupada por la Federación de Rusia como patria del posible anticristo, pero es una hipótesis pues podría tratarse tal vez de países aledaños, pero por parte de este libro bíblico se emenciona a "el rey del norte".

Al final de su dominio en la Humanidad, el anticristo será derrotado por las fuerzas comandadas por Jesucristo, quienes lo lanzarán al lago de fuego.

Por otra parte, hay interpretaciones que no personifican al Anticristo, sino que lo identifican, basados en las palabras de Jesús en los Evangelios, solamente con muchos que se llamarán a sí mismos Mesías y salvadores, para san Juan en sus cartas, cualquiera puede ser un anticristo, siempre que su actitud (aún siendo cristiano confeso) vaya en contra de Cristo, lo cual cuadra perfectamente con el significado etimológico de la palabra Anticristo.

"Un gemelo será encontrado en un monasterio,
originario de sangre noble de un monje muy viejo.
Su ruido será grande, su lengua y el poder de su voz;
Por eso, pedirán que sea llevado al poder del gemelo sobreviviente".